Las mariposas en el estómago tienen una explicación, ¡se trata del segundo cerebro!

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Tu sistema digestivo también piensa. Gracias a investigaciones ya sabemos que se trata del “segundo cerebro”, el eje cerebro-intestino denominado Sistema Nervioso Entérico (SNE).

Mariposas en el estómago al ver a esa persona especial, molestias gastrointestinales antes de un evento social importante, falta de apetito ante una situación de ansiedad  o miedo,  todos estos son síntomas recurrentes que se viven en el día a día. Gracias a investigaciones ya sabemos que se trata del “segundo cerebro”, el eje cerebro-intestino denominado Sistema Nervioso Entérico (SNE).

El segundo cerebro es un sistema muy complejo, el cual consiste en una red neuronal muy grande, menos que en el cerebro pero más que en la médula, capaz de actuar independientemente del encéfalo, de recordar y aprender. Se trata de un sistema local, organizado muy sistemáticamente y con capacidad de operación autónoma. El SNE tiene conexiones con el Sistema Nervioso Central, las cuales crean respuestas e intercambian información entre ambos sistemas, a través del nervio vago, el eje hipotálamo-hipófisis-adrenal y el sistema inmunológico, influenciando así el comportamiento de los mismos y llamando la atención la influencia que tiene el intestino sobre el cerebro.

Estudios científicos han revelado diferencias de comportamiento y respuestas de estrés entre ratones libre de gérmenes y convencionales. El Psiquiatra Irlandés Ted Dinan, profesor de University College Cork ha podido observar mediante sus estudios, cómo el comportamiento puede ser transferido entre ratones por trasplante de microbiota. Trasplantando la microbiota de un paciente deprimido a un ratón, se pudo observar que el mismo empieza a experimentar síntomas depresivos. Además, en pacientes con enfermedades vinculadas al cerebro como Parkinson, Autismo y Trastorno Depresivo, se observó una alteración de la microbiota intestinal.

Esto ha abierto un campo enorme de terapias, en donde la dieta alimentaria, los probióticos y los antibióticos han surgido como estrategias y objeto de investigación para posibles mejoras en la salud mental.  A raíz de dichas investigaciones, se ha podido observar como probióticos seleccionados pueden modificar la actividad cerebral y el comportamiento en animales y seres humanos, al igual que  antibióticos o desordenes de la dieta de la flora intestinal  pueden modificar la química del cerebro y los comportamientos.

Otro de los estudios realizados por los médicos Bustos Fernández y Ramírez-Mayans llegaron a la conclusión de que el estrés crónico puede alterar el microentorno del intestino y dar lugar a una microbiota alterada que conduce a estados de ansiedad y depresión.

Aún sin conocer mucho sobre los mecanismos de los mismos, estos estudios nos ayudan a generar conciencia entre la conexión de nuestros sistemas, los comportamientos y cómo el estilo de vida, inclusive la alimentación, puede afectar directamente en la salud.

Si quieres saber más del tema sigue los estudios de Ted Dinan, experto en el mismo.

Bases informativas:

Luis Bustos Fernández y col. Human. Gut Microbiota During Life Spam .Revista  Acta Gastroenterológica Latinoamericana 2016.

Artículo redactado por:

Carla Pacheco Ávila

Licenciada en Psicología

Médico Tradicional Chino.

Magíster Psicoinmunoneuroendocrinología.

Contacto: carlajpachecoavila@gmail.com